lunes, 28 de diciembre de 2009

Avatar

¡Hola!

Hoy no pienso escribir mucho, solo quería hablar un poco sobre Avatar.


Hace unos días fuí al cine y me encontré con la sorpresa de que las entradas para ver Avatar en 3D estaban agotadas para varias sesiones, la cosa prometía teniendo en cuenta de que se trata de la película de más presupuesto de toda la historia del cine. Nada, tuvimos que comprar entradas con anticipación y volver al día siguiente. Casi 200 Km entre las idas y las vueltas para ver la película en 3D.



Nada, entramos, nos dan nuestras gafitas, ¡y a comprar palomitas! ¿Qué sería del cine sin palomitas? ¡Además para una película larga! El caso, que entre las entradas más caras por ser en 3D, las palomitas y la gasolina ya iba gastada una pasta.


Por fín entramos en la sala del cine, todos los espectadores con las gafas puestas, con una aspecto bastante ridículo, ¡pero eso mola! xD. Se apagan las luces, la sala se calla y comienza la película; ya llegó el momento que todos estabamos esperando. Dos horas y tres cuartos después se vuelven a encender las luces...


Bien, pues yo salí de allí alucinando. Es una película con una bonita historia, unos paisajes extraordinarios, unos fantásticos efectos especiales, y es larga pero se hace corta. Realmente merece la pena ir a verla y gastarse el dinero. Se ha convertido en una de mis películas favoritas, yo repetiría. Creo que han hecho un gran trabajo y que se merece varios premios. Se nota que se han gastado tanto presupuesto. Yo la recomiendo.


"Yo era un guerrero que soñaba con traer la paz, pero tarde o temprano hay que despertar"



Como es el día 31 del mes de diciembre, y eso quiere decir que es el último día del año, os deseo a todos un feliz y próspero 2010 (en el que tengáis tiempo de ver Avatar todo el que aún no la haya visto =D). Sed felices y pasáoslo muy bien en esta noche tan especial.
¡Un saludo!


sábado, 12 de diciembre de 2009

La Navidad está al caer.

Rondando mediados de diciembre ya se puede oler el ambiente navideño. Las luces por las calles, la decoración de los escaparates, polvorones y turrones en los estantes de los supermercados, anuncios de juguetes y perfumes (me encantan los anuncios de perfumes ^^)
y la actividad que adoran algunos y odian otros tantos: la preparación del Árbol de Navidad.

Todo lo citado anteriormente incita a comprar y gastar dinero. Vayas donde vayas, mires donde mires, habrá alguien con bolsas. La Navidad es una fiesta totalmente consumista, y hay gente que no se da cuenta de que en estos momentos se ha convertido en un negocio. Que si la cena de Nochenueva y Nochevieja, que si el adornos para el Árbol y el Portal de Belén, que si un vestido nuevo, que si el perfume, que si los regalos...

Lo que debería de ser una época de relajación y felicidad se convierte en un verdadero estrés y un quebradero de cabeza. Los antiguos propósitos de compartir y pasar la Navidad en familia ya no existen. Ahora regalas porque te regalan, y si un regalo no es de tu agrado, al año siguiente lo tendrás en cuenta. Eso actualmente es así.

Sin embargo, la ilusión en la carita de los niños hace que merezca un poco más la pena estás fiestas y recuerdas tu infancia cuando apenas comías cuatro uvas en las doce campanadas, cuando escribías esa inmensa carta de regalos a los Reyes, o cuando les dejabas polvorones y anís al lado del Árbol de Navidad y los nervios de que pasabas esa noche tan mágica y especial.

Entonces ya todo es diferente, y es cierto que consumimos demasiado y que podríamos prescindir de muchas cosas, pero apetece salir a la calle para ver las luces y los adornos tan bonitos, y gusta pasar un día sentada con tu familia junto a la chimenea encendida contando historias, pero sobre todo, ¡chifla poder comer un gran trozo de turrón de chocolate!

¡Feliz Navidad a todos!

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Por qué?

¿Por qué? Con esa cuestión se pueden englobar muchas preguntas distintas, pero en esta ocasión me la dedico a mí misma, aunque sepa que no tengo ninguna respuesta coherente que dar por ahora.
No sé porqué me he hecho un blog, sinceramente. Sí, lo sé, en vez de hacer una de las muchas cosas que hay más productivas, estoy aquí escribiendo mi primera entrada. Quizás lo haya hecho porque conozco a bastante gente que tiene un blog, pero claro, ellos los usan con una finalidad y yo no tengo ninguna. Además, tengo cuentas en cosas por el estilo que tengo totalmente abandonadas.
Tampoco sé para qué me molesto en escribir, ya que dudo que nadie vaya a leer alguna de mis entradas. Quizás me lo haya hecho por el simple hecho de que escribir me entretiene y me desahogo haciéndolo. También me gusta leer, a lo mejor simplemente me lo he hecho para poder comentar en los textos, que para mi gusto, merecen la pena. Y bueno, del título de mi blog, mejor no hablar, lo primero que se me ocurrió. ¿Y por qué lo primero que se me ocurre es una cosa tan absurda? Seré absurda. Sí, puedo serlo, y bastante extraña también. Hay veces que la gente mira mal a los que no son como ellos, pero yo al menos puedo decir que soy única y ellos se limitan a hacer lo que el resto ve bien para no quedar mal.
Que me desvío del tema, sí, me he hecho un blog. Un blog que seguramente no tenga éxito. Éxito que tampoco me hace falta. Me hace falta un ordenador en condiciones. Condiciones, siempre condiciones, ¡seamos libres por una vez en nuestra vida!
Sí, me he hecho un blog sin ningún motivo en especial, a partir de que publique esta entrada seré oficialmente una blogger más, ¿y qué?