jueves, 10 de mayo de 2012

Indignación.

Bien, aunque hace mucho tiempo que no escribo, me parece que ya ha llegado el momento. Y me he dado cuenta, porque un amigo, tras una larga perolata que le he soltado, me ha dicho que "cree que ando un poco indignada". ¡Y es verdad!

Y os preguntaréis, ¿por qué? ¿Qué te pasa? Una chica joven de dieciocho años, con toda una vida por delante... ¿Justin Bieber se ha cortado el pelo? Pues mira, eso ni lo sé ni me importa (ni me gusta ese individuo). Lo que sí que sé es que la gente de mi edad no suele estar implicada ni informada de los sucesos actuales, de la realidad: de cómo OTROS manipulan su futuro. Porque es así, gente elegida mediante "la voz del pueblo", habla por "el pueblo" y decide "lo mejor para el pueblo".
Pero, ¡venga ya! ¿Quién se traga eso?

Bueno, pues esta conversación comenzó comentando el tema de los recortes en educación (¡qué mínimo que  los universitarios sepamos algo de esto!). En un momento dado, mi amigo comentó el radicalismo de la sociedad actual y en ese momento una chispa se inició en mi mente, y digamos que esa chispa fue creciendo hasta crear un fuego enorme en toda ella. ¡Es que tiene lógica y sentido que la gente se radicalice!¡Están jugando con sus derechos!

Porque, no es normal, que un gobierno recorte en cosas tan esenciales como la educación, la investigación, la sanidad o el transporte. No es normal que lo primero que supriman son bienes de primera necesidad, que de las pocas cosas ejemplares en este país, que a otros muchos les va a costar conseguir y que a nosotros ya nos costó en su época (aunque yo no viviese por aquél entonces), aquello que tanto esfuerzo costó, sea lo que, ¡plaf!, desaparezca de un plumazo de un día para otro. Y, lo que por supuesto no es normal, es que en pleno siglo XXI, los únicos sectores que se queden intactos sean la Iglesia y la monarquía. Es que esto se dice hace un par de años y la gente piensa que es ficción.

¿Me estáis diciendo que tres curas que lo que hacen es dar dos misas, son más importante que el futuro de un país entero? (Y con esto no quiero ofender a nadie, ¿eh?) Porque no es lógico que suban las tasas universitarias, que a los alumnos extranjeros se les haga pagar el importe completo de las matrícula y que se recorte en personal docente. A no ser, claro, que queráis crear una sociedad inculta y manipulable, en la que sólo aquellos con posibles puedan estudiar y tener un "futuro digno" y, obviamente, estos últimos deben ser producto: "MADE IN SPAIN" ,"TYPICAL SPANISH" o "PRODUCTO IBÉRICO 100%" (a los portugueses ya os encargaríais de quitarles esa denominación de origen).
Pero, ¡qué mal pensada que soy! ¿Verdad? Si eso sólo lo hacéis por nuestro bien. ¡Por salir de la crisis!

Claaaaaaaaaaaaaaaro. Al igual que la reforma laboral, ¿eh? Sí, sí, esa que sólo favorece a que los empresarios puedan despedir más fácilmente, con menos costes, y puedan explotar a la gente. ¿No os suena? Sí, gracias a la cual, en cinco meses hay casi seis millones de parados. ¡Aaaah, que eso son los restos del gobierno anterior! ¿Y hasta cuándo van a durar esos restos? ¿Hasta que os parezca a vosotros?

Me parece que esta foto refleja bastante bien el sentimiento de indignación.
Pero, ¿sabéis lo peor? Que han salido las previsiones de aquí a ocho años. Y se prevé que el paro seguirá aumentando, después se estancará y luego (cuando no se pueda estar peor), poco a poco, irá disminuyendo hasta que, al final, en 2012 haya dos millones de parados menos. Y entonces es cuando tú empiezas a pensar: "De seis millones de parados, se pasará a cuatro. Y para eso faltan ocho años... Pero, ¿no había cuatro millones de parados hace apenas cinco meses? ¿No era por eso por lo que el gobierno actual estaba poniendo el grito en el cielo?"

Sí, lo peor de todo es que esto lo "hemos decidido" nosotros en las urnas. Por mayoría absoluta, nada menos... Pero que yo lo comprendo, la gente estaba desesperada y se prometía un cambio. Lo que no esperaban es que el cambio fuese a peor. Promesas incumplidas ("¡No más IVA!"- ¿Os suena del 2009? ¡Pues en 2013, sube!) e intereses propios (privatización por un tubo). Eso es lo que hemos conseguido.

Ya en el tema de la sanidad, prefiero no meterme mucho, porque me enervo. Que la seguridad social no pase ni el ibuprofeno que es básico... Bueno, y que la gente que tenga que ir a rehabilitación o quimioterapia tenga que costearse el transporte,  es abusivo. ¡Ni que ellos quisieran tener que ir! O la frase de: "Una mujer a la que le han quitado una mama, puede vivir sin ella. No se le costeará el implante de una nueva." Cómo se nota que vuestras mujeres podrán permitírsela y no tendrán que sufrir psicológicamente cada vez que se miren al espejo o vayan a la playa...

Pero he dicho que no me quería meter. Eso sí, espero que ya que prefieren no invertir en investigación, y sí en la Iglesia, al menos, su queridísimo Dios les cure rezando dos "Padresnuestros" y un "Ave María" y no tengan que ir a quirófano.

Y del Ministerio de Justicia, mejor ni hablar... Ni aborto, ni matrimonio entre homosexuales, ni ninguno de los avances sociales que se habían logrado en los últimos años. Adiós al respeto y hola a la homofobia, el racismo, el machismo y el clasismo. Sólo falta que se legalice el que los curas puedan "ser muy cariñosos" con los niños se siete u ocho años...

En serio, nunca me he sentido muy española, pero es que ahora me avergüenza decir que soy de España. Me da asco vivir en un lugar gobernado por personas que anteponen el dinero a una vida. Pero, sobre todo, esas personas lo que me dan es lástima.

Por eso mismo, esta chica de dieciocho años piensa volar lejos, muy lejos, allá a dónde le lleven los aviones que algún día piensa diseñar (o, al menos, alguna de sus partes). Y piensa quedarse en un sitio en el que se le prometa un futuro digno, un salario decente, unas condiciones de trabajo razonables, una educación para sus futuros hijos ejemplar, una sanidad pública y de calidad, respeto por todos los pensamientos, ideologías, sexualidad, gustos, creencias, origenes; pero, sobre todo, un país sin alzheimer donde no se impongan leyes "por el pueblo", y no se olvide de que "el pueblo" no tiene un millón de euros esperándoles en el banco. En definitiva, un país, donde no tenga que sentir pena por aquellos que gobiernan y salen cada viernes en la tele a causa de su nuevo "boom" legislativo. Porque, al fin y al cabo, soy persona. Y las personas somos egoístas y sólo pensamos en nuestro propio bienestar.