viernes, 23 de julio de 2010

Tú y sólo tú.

No sé lo que pretendo con mi actitud, es más, no sé por qué actúo así. Muchas veces sólo consigo sufrir más. Oh, el orgullo es de lo peor que hay es este mundo y si encima lo combinas con la tozudez la cosa puede salir muy mal. Pero si lo que quiero es que todo vaya bien, ¿por qué estoy arriesgándome a que las cosas vayan peor de lo que ya van? ¿Por qué me estoy arriesgando a perderte del todo?
Quizás sea porque aún espero dos palabras procedentes de ti, esas dos que anteriormente repetías sin cesar, esas dos que yo nunca me cansaría de repetirte y ahora me están vetadas.
No sé por qué no he perdido las esperanzas de que llegue ese momento, no sé por qué sabiendo que eres lo más importante para mí ahora lo estoy estropeando todo, no sé por qué estoy complicando las cosas, no sé por qué me siento tan insignificante en este mundo, pero lo que de verdad no comprendo es por qué cada día te sigo queriendo más y más.
Estoy perdiendo completamente a la persona que mejor me conoce y más quiero y yo no hago nada por remediarlo y todo eso es porque aún no he aceptado que las cosas han cambiado. Todo ha ido muy rápido y recuerdo cuándo hace apenas tres semanas de dijiste que no me querías dejar y lo dijiste muy en serio.
Supongo que todo es imprevisible y puede cambiar en cualquier momento. Será que no siempre la vida es justa pero, ¿ qué es lo justo? Como tú dirías...
Pero no sólo me siento sola en estos momentos, lo peor es que ESTOY sola, y cada día que pasa, te echo más de menos.
Al fin y al cabo, todo lo hago por egoísmo, porque mi único deseo sigues siendo tú y sólo tú.

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