lunes, 28 de marzo de 2011

Quizá no lo recuerdes pero...

Recuerdo que una vez, hará cosa así de un año y medio, una personita me dijo que le dedicase un texto. He de decir que ese texto aún no ha llegado. En principio, no he tenido mucho tiempo de escribir, pero algún que otro párrafo si que ha salido de mis dedos. No, definitivamente el problema no es ese.
Puede que no lo crea, pero desde que lo conocí ha sido muy especial para mí. Las cosas han ido mejor, peor, con más o menos contacto... Y sobre todo, admito que en más de una ocasión me he equivocado y la culpa ha sido íntegramente mía. Y creo que puedo hablar de tú a esta persona ahora mismo, porque no creo que tenga ningún tipo de dudas de a quién me refiero cuando lo lea.
Sé que a ti no te importa lo que hubo o pudo haber pasado, sé que lo has olvidado todo, pero, sobre todo sé que me has perdonado y que nunca me lo tendrás en cuenta. Lo que te interesa es
el presente, y vivir el presente es la opción correcta desde todos los puntos de vista.
Yo quizá aún piense más de la cuenta en el pasado, en lo que fue o pudo haber sido, en los hechos y mis actos. Pero empiezo a ser consciente de los resultados, de lo que es, y lo que podrá ser. De que lo verdaderamente importante es el ahora y, sobre todo, mi ahora que, afortunadamente, es
tu ahora.
Te querría escribir algo bonito (obviamente esto no lo es), un texto en el que me tomase un tiempo considerable, en el que pueda expresar mínimamente lo que pienso, ya que lo que siento es completamente imposible plasmarlo en un papel. Me gustaría dedicarte algo bello, pero sobre todo, repleto de significado.
En definitiva lo que intento decirte justo ahora, es que, siempre te estaré agradecida por cómo eres y por cómo te has comportado conmigo, por dejarme tenerte (no en sentido posesivo) y,
ante todo, por ser tú.
Te quiero, Andrés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario