Dos meses. Dos. Y parece que fue ayer cuándo nos abrazábamos por la calle. No, espera, que ayer ocurrió eso, pero nada más.
Hay gente que se pregunta el por qué de mi tristeza, por qué no puedo ser feliz, por qué le doy tantas vueltas a lo mismo si, al fin al cabo, nada ha cambiado demasiado, ¿no?
Sí ha cambiado; y mucho. No es lo mismo. No, no lo es. Hay una gran diferencia entre estar enamorada a solas o estarlo junto a una persona que te corresponde...
No sabes lo que daría por comprenderte. No imaginas el esfuerzo que hago diariamente. Leer y releer nuestras propias conversaciones en busca de una respuesta. Recordar cada frase que alguna vez dijiste sin poder evitar que otro de nuestros recuerdos invada mi mente. Lágrimas, mi almohada está salada. Y lo que más me duele de todo es que a pesar de intentarlo, sigo sin comprenderte.
"Te he querido y te sigo queriendo, pero por mi forma de ser es imposible que estemos juntos". Éste es el tipo de cosas a las que no paro de darle vueltas y, sintiéndolo mucho, cariño, sólo puedo concluir que o estás mintiendo o eres un poco cobarde. Si no me quieres, dímelo directamente; si lo haces, te achanta muchísimo el miedo a la posibilidad de que la cosa no salga bien. Y respecto a la última parte de la frase sólo diré que me gustas tú, te quiero tal y como eres y, posiblemente, si tuvieses otra forma de ser, nunca habríamos llegado a tener nada.
Sé que una triste entrada en el blog no va a cambiar las cosas. Sé, incluso, que puedes tardar siglos en leerla. Sé que posiblemente no la leas nunca. Pero también sé que te sigo queriendo igual que hace dos meses y que ayer, mientras me abrazabas, por unos segundos, volví a ser feliz.
jueves, 15 de diciembre de 2011
jueves, 29 de septiembre de 2011
Seviliiiiia bonito, ¡ole!
Después de un largo verano en el que tampoco he tenido demasiado tiempo libre (aunque he de confesar que sí que podría haber actualizado esto un poco), he llegado a Sevilla. Pasaré aquí los próximos cuatro años (espero que si me quedo más tiempo sea porque quiera y no por obligación, you know...).

El caso, que aquí ando, comencé mis clases el lunes (presentación y típicos rollos) y sólo se puede decir que hayamos empezado con el temario de una asignatura... ¡Y ya tengo tarea diaria! xD.
Aunque por ahora no me puedo quejar demasiado sobre la universidad, la verdad... Lo peor es
que tengo clases por las tardes, pero estoy más descontenta con el horario de las comidas de la residencia, sinceramente.
Total, ¡que me tengo que acostumbrar a comer a la misma hora que los alemanes! xD.
Veré cómo me las apaño para poder adaptar un poco mi horario y que me dé tiempo de todo
(¡incluyendo actualizar el blog de vez en cuando!).
Ya contaré cómo va la cosa... Y, siento que la entrada sea corta y cutre, pero es que tengo tarea de mates... ;D.
Ya contaré cómo va la cosa... Y, siento que la entrada sea corta y cutre, pero es que tengo tarea de mates... ;D.
martes, 26 de julio de 2011
Hipocresía.
Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.
Ésta es la definición que ofrece la a veces polémica y dudosa RAE sobre este término.

Teniendo en cuenta que deben ser lo más objetivos posible, me parece que en esta ocasión se puede aceptar como válida, pero seguro que quien tuvo que hacer el esfuerzo de
definirla le costó mucho dejar de lado el resquemor que dejan en nuestro interior los
comportamientos hipócritas hacia nosotros.
Para mí, ser hipócrita implica ser falso y mentiroso, las dos peores cualidades que se pueden poseer desde mi punto de vista. Decidme vosotros que lo sabréis bien, ¿qué se gana con eso? ¿Acaso sois más felices sonriendo cuando estáis con alguien y después lo apuñaláis por la espalda? (Todo en sentido figurado, por supuesto.) De ser así, amigos, sólo os diré una cosa: me dais pena.
jueves, 2 de junio de 2011
Pero, sin embargo...
Fin. La palabra que llevo deseando pronunciar desde que comenzó el temido 2º de Bachillerato. Todo ha terminado, ya pasó.

El resultado: inmejorable.
¿Quién no desearía poder tener el futuro en sus propias manos? ¿Poder decidir libremente aquello que quiere hacer? Pero, sobre todo, ¿quién no desearía una oferta como la que me ha sido ofrecida a mí?

Sí, Barcelona. Suena bien. No, más que eso, suena genial. Hace apenas unos escasos meses no lo
hubiera pensado dos veces. Mis sueños, salir de este pueblo y estudiar dos carreras que me
encantan, hechos realidad. Una oportunidad única si consigo que me elijan, sin dudas.
Pero, sin embargo, no ello ha conseguido hacerme
feliz. Todo lo contrario, me ha obligado a replantearme si es ese realmente el futuro que deseo. Distancia, eso siempre quise, no obstante,
ahora no me hace gracia. Aunque tampoco es la distancia en sí lo que me molesta.
De mi familia siempre he tenido asumido que me separaría tarde o temprano. Es la hora de echar a volar y de adquirir autonomía propia. Pero no planteé en ningún momento el hecho de que podría haber una tercera persona a la que no quisiera abandonar.
Sevilla. Siempre tuve ese nombre en la cabeza. Sevilla. ¡Y últimamente sonaba tan bien! Sevilla.

Sevilla. ¡Sevilla! Sevilla... Tú y yo en Sevilla. Tú y yo. Tú y...
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ahora que era feliz con lo que tenía, justo ahora, es cuándo me ofrecen la oportunidad de mi vida? ¿Por qué?
Me parece injusto que aún siendo completamente afortunada nunca pueda llegar a ser feliz. Escoger. Tengo que escoger. ¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Un esplendido futuro o a ti? Un esplendido futuro contigo, sin duda. Pero, sería tan egoísta pedirte eso por mi parte...
No me importaría pasar cinco años viéndote solo en vacaciones si con ello me aseguro volver a estar contigo después. Pero eso no lo sabe nadie y yo no soy quién para pedirte que tú te sacrifiques.
Yo no he pedido un futuro especial, un futuro que muchos envidiarían y, sin embargo, en mis manos está que me lo den. Pero, a lo mejor, lo que yo necesito en esta vida es normalidad y, sobre todo, algo de lo que carecía hasta hace poco, estabilidad. Lo único que pido es estabilidad, pero mi estabilidad eres tú.
lunes, 28 de marzo de 2011
Quizá no lo recuerdes pero...
Recuerdo que una vez, hará cosa así de un año y medio, una personita me dijo que le dedicase un texto. He de decir que ese texto aún no ha llegado. En principio, no he tenido mucho tiempo de escribir, pero algún que otro párrafo si que ha salido de mis dedos. No, definitivamente el problema no es ese. 
Puede que no lo crea, pero desde que lo conocí ha sido muy especial para mí. Las cosas han ido mejor, peor, con más o menos contacto... Y sobre todo, admito que en más de una ocasión me he equivocado y la culpa ha sido íntegramente mía. Y creo que puedo hablar de tú a esta persona ahora mismo, porque no creo que tenga ningún tipo de dudas de a quién me refiero cuando lo lea.
Sé que a ti no te importa lo que hubo o pudo haber pasado, sé que lo has olvidado todo, pero, sobre todo sé que me has perdonado y que nunca me lo tendrás en cuenta. Lo que te interesa es
el presente, y vivir el presente es la opción correcta desde todos los puntos de vista.
Yo quizá aún piense más de la cuenta en el pasado, en lo que fue o pudo haber sido, en los hechos y mis actos. Pero empiezo a ser consciente de los resultados, de lo que es, y lo que podrá ser. De que lo verdaderamente importante es el ahora y, sobre todo, mi ahora que, afortunadamente, es
tu ahora.
Te querría escribir algo bonito (obviamente esto no lo es), un texto en el que me tomase un tiempo considerable, en el que pueda expresar mínimamente lo que pienso, ya que lo que siento es completamente imposible plasmarlo en un papel. Me gustaría dedicarte algo bello, pero sobre todo, repleto de significado.
En definitiva lo que intento decirte justo ahora, es que, siempre te estaré agradecida por cómo eres y por cómo te has comportado conmigo, por dejarme tenerte (no en sentido posesivo) y,
ante todo, por ser tú.
Te quiero, Andrés.
jueves, 10 de febrero de 2011
A Pamplona hemos de ir...
... por una fiesta, por una fiesta... (8)
Nah, no, no voy por una fiesta. ¡Mucho mejor! Algunos me llamaréis loca por ésto pero: chicos, del 24 al 27 de marzo iré a Pamplona a la FASE NACIONAL DE LAS OLIMPIADAS MATEMÁTICAS. Que como alguien que yo me sé diría :¡No es moco de pavo!
Bueno, ahora en serio, hace un par de días me dieron la noticia de que estaba clasificada para la

fase nacional y no podéis ni imaginar la felicidad TAAAAN grande que tengo desde entonces.
Dicho esto, pues, quería aclarar que ahora mismo siento que todo lo que he trabajado durante el
último año y medio (aproximadamente) que llevo preparándome ha merecido y
requetemerecido la pena.
Ahora bien, la fase Nacional ya es otro cantar. Yo intentaré prepararme lo mejor posible dentro de mi famosa escasez de tiempo. No nos vamos a engañar, ir a Amsterdam es muy pero que MUY difícil. ¿Y quién me diría a mí en 2º de la ESO
que lograría mi sueño de ir a la fase nacional?
Disculpad, sé que me repito, pero no os podéis ni imaginar la tremenda ilusión que me ha hecho ésto desde que sé de la existencia de las Olimpiadas Matemáticas.
Sí, me gustan las mates, ¡si hasta tengo un π en mi firma!(podéis comprobarlo en mi DNI). Puede que os resulte extraño pero, ¿qué le vamos a hacer? ¡Soy así!
viernes, 7 de enero de 2011
Que la magia permanezca...
Supongo que en estos días muchos bloggers han decidido escribir sobre la entrada del nuevo año. Yo, como tengo esto un poco descuidado, lo hago a la semana de haberlo comenzado pero ya se sabe: nunca es tarde si la dicha es buena.
La verdad es que en estas fiesta (en las que se supone que he tenido mucho tiempo libre) tampoco he aprovechado para hacer mucho. Es más, aún tengo que hacer la tarea que mandaron para navidades y sí, el lunes vuelvo al instituto. También es cierto que he estado malita y no he tenido ganas de mucho. El caso es que esta entrada no es para hablar de mí y mis navidades, sino para dedicarosla a vosotros, a los que me queréis.
En primer lugar me encantaría agradeceros el gran cariño, apoyo, la compañía y el ánimo que me

habéis dado en el 2010 (y muchos, en años anteriores). Y aunque no siempre hemos podido vernos o estar en contacto, es un alivio saber que se os tiene en todo momento.
Que sí, que lo sé. Sé que deberíamos vernos más muchos de nosotros y mantenernos más en contacto. Pero siempre achacándole a la falta de tiempo nuestro despegue habitual. En parte es verdad, muchos de nosotros estamos estudiando y tal, pero también deberíamos hacer un poco
más por nuestra parte para poder vernos de vez en cuando.
Pero bueno, lo importante es que todos estáis bien y que no os van mal vuestros asuntos. Os deseo un año lleno de felicidad, alegría, salud, cariño y de buenos momentos pero, sobre todo, os deseo un año lleno de MAGIA porque, al fin y al cabo, la magia existe si creemos en ella y es la que nos llena nuestro día a día de momentos especiales. Sí, amigos, os deseo un mágico 2011.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)